Consejos pajareros para no pajareros

Por: David Guerrero- Pájaro cosedor
Licenciado en biología
@pajaro.cosedor

Si eres pajarero principiante o no sabes nada de aves, aquí te dejo algunos consejos para facilitar tu salida… Lo diré desde mi experiencia aprendiendo desde cero en el ecosistema La Magdalena, lugar periférico del barrio El Tintal donde se encuentra la huerta ObafinsukA, allá por el borde del río Funza, tierra de búhos y gavilanes.

1) La ética del pajareo: vea el Manual de buenas prácticas de avistamiento de aves. Esto es un conjunto de consejos importantes para hacer  que se basan y desglosan en el cuidado de estos seres. Un ejemplo de esto podría ser: “No modificar el entorno”. Mover un tronco o una roca podría parecer inofensivo, pero seguramente ese tronco sea el hogar de varias especies o sea usado por la fauna del sitio. Debemos ser lo más inocuos para el espacio como sea posible.

2) Mucha parafernalia: no se requiere de gran cosa para iniciar en el avistamiento de aves. Los binoculares, la guía física y la cámara pueden esperar. Primero debemos aprender qué hacer y cómo ver más aves. Estos implementos son excelentes herramientas, pero le recomiendo que, primero, no compre nada; segundo, binoculares; tercero, guía; y después cámara, si es que ya le gustó mucho el cuento… no empecemos a echar las papas si aún está dura la carne. Descargue la app Merlín, salga a observar las aves comunes del lugar que usted más conozca y anote las cosas que le parezcan llamativas. Hagamos nuestro propio cuadernito de aves donde describiremos las que vayamos viendo. Desligarnos de los binoculares, el elemento básico de un pajarero, nos permite ver aves por sus conductas, siluetas, tipos de vuelo y descarte. Además, no siempre llevamos los binos encima. El objetivo es volver el pajareo parte de nuestra cotidianidad e ir observando aves aun sin estar “preparados”.

3) ¡Es hermoso ver un ave nueva! Y te pasará a cada rato viviendo aquí, solo debes “desbloquearla” o verla detalladamente por primera vez. Esto porque realmente vivimos rodeados de aves, pero solemos ignorarlas. Cuando reconozcas una nueva quizá la veas en todo lado, o te empieces a dar cuenta de que hay más de un tipo de esta misma ave. Recuerdo que hubo un punto en el camino en el que casi diariamente veía un ave nueva… claro que hay que esforzarse un poquito, entonces le recomiendo conocer nuestros humedales, los parques y los cerros de la ciudad.

4) Adapte el ojo al más mínimo movimiento: así veremos las aves al moverse, que es cuando son fáciles de ver. Actualmente estamos acostumbrados a enfocar una sola cosa, perdiendo los casi 190 grados de visión que tenemos. Es bueno practicar actividades que obliguen al cerebro a actuar diferente; así activamos zonas del cerebro dormidas. Con la vista periférica activada, practique ver las moscas, mariposas u hojas cayendo, preste atención a cada acción y, al ver un ave, sígala hasta que se perche para poder verla bien.

5) Las aves son rápidas, adaptémonos a ellas: si tenemos la oportunidad de ver el ave unos 10 segundos, tenemos suerte… Debemos ser capaces de tomar la mayor información en poco tiempo. Si tenemos ya binoculares, practique el enfoque rápido viendo, por ejemplo, una flor lejana y una cercana, simulando que son aves que acabamos de ver. No se frustre si algo sale mal, hay que cogerle el tiro. En pocas salidas notará una gran diferencia y todo es práctica.

Búho sabaneo – Asio flammeus

6) La hora: es fundamental madrugar. Las 5:30 a. m. es la mejor hora para ver aves y muchas hacen su canto especial. Después de las 9 a. m. ya baja la actividad. En el atardecer suelen salir también, tipo 4-5 p. m., aunque claro, todo depende del ave. Por ejemplo, a medio día fácilmente salen las grandes rapaces diurnas y, en la noche, después de las 5:30 p. m., se empiezan a mover las aves nocturnas… un búho podría verlo después de las 7 p. m., probablemente.

7) Cosas necesarias para una salida: los pajareros llevan varias vainas encima, aunque ir ligero tiene sus ventajas, especialmente para cuando toca caminar, que es casi siempre. No olvide llevar: agua, algo para comer, bloqueador solar, gorro, binoculares, libreta, zapatos cómodos, impermeable, guía de aves (puede ser virtual), celular y plata. Vaya bien dormido, pues el avistamiento requiere de mucha concentración y probablemente acabe su jornada agotado.

8) Pajaree acompañado: es perfecto el número de tres personas para observar aves. Con más personas la comunicación se dificulta y las aves temen a nuestras voces. Ir con amigos o familia es muy enriquecedor, mejora el vínculo y da un sentido de pertenencia al sitio muy valioso que facilita el cuidado del mismo.

9) La ropa y actitud: es bueno ir con colores típicos del bosque, como cafés y verdes. Hay que evitar la ropa muy colorida. No hay que usar perfumes o repelentes fuertes. En cuanto a la actitud, hay que emular a un ciervo: tranquilo pero atento, sin ir moviéndose bruscamente y pensar de igual forma. Las aves son muy sensibles y notarán su estrés o calma; se acercarán si usted no representa un peligro para ellas.

10) Sígame en Instagram para aprender más de aves y consejos pajareros. Son muchos y se van actualizando.